La tercera amante

la tercera amante

Apoya su cabeza en el cristal. El tren se mueve en silencio, veloz. Los árboles se suceden. Kilómetros y kilómetros de un ocre precioso contrasta con el cielo azul. El ferrocarril se adentra en un túnel. Y aparece, acude su imagen. Un nudo en el estómago la invade de golpe. Ráfaga y flecha. Francia quedó atrás. En su regazo el libro que le regaló en Montmartre, el pañuelo y todos esos momentos…