Corsina

unnamed (1)

Corsina olía los sentimientos. Tenía una enorme facilidad para saber cómo se sentían las personas nada más verlas. Con el paso de los años había aprendido a observar el alma de la gente a través de sus pupilas, de sus gestos y de sus silencios. El cuerpo habla le dijeron una vez, y sabía que era cierto. Solo era necesario estar muy atento. Quizás aprendió ese arte de su padre, que discreto y tenaz, sabía hacerse con las situaciones y las personas en un santiamén. Ella, además de oler perfumes, hogares, pieles y sentimientos olía también las emociones. Las olía al vuelo.

Su olfato, reconozcámoslo, no tenía precio.

Anuncios

Un pensamiento en “Corsina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s