Un trozo invisible de este mundo

 

Un trozo invisible de este mundo, de Juan Diego Botto. (4 premios Max).

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Removió mi conciencia y mi comodidad en el asiento, logró aflorar un sentimiento de vergüenza colectiva y el descreimiento apabullante en la especie. Al tiempo, sin embargo, un hilo fino e intangible de esperanza nos iluminaba.

Nos hizo ver que la historia puede contarse desde muchos prismas, u omitirse, como moneda de cambio y doble cara.

Sostuvimos la respiración y el llanto y la impotencia al vivir la tortura de un prisionero argentino, el turquito, en la escuela de mecánica de la armada, y entendimos, mejor que nunca, que los desgarros emocionales, más allá de los físicos, no pueden ni deben quedar en el olvido.

Vivimos la odisea del exiliado; el kafkiano desencuentro del emigrante con una tierra que ni lo pare ni lo admite, donde tantas veces es rechazado sin compasión, con saña, con la “merecida” justificación de mantener el orden establecido.

Nos agarró del cuello e hizo que viéramos, que viviéramos desde debajo de la mesa, desde el prisma de los invisibles, realidades espeluznantes que nos pasan por al lado, día a día,

-día a día-.

Realidades que nos rozan, nos tocan, e ignoramos -o queremos ignorar- desde nuestra ciega y sibilina comodidad. 

Exiliados, emigrantes, sin techo, sin papeles. Sin una maldita oportunidad. En este maldito supuesto primer mundo. Sin más opción que la de huir del hambre o la muerte. 

Nos acorraló en el rincón más nítido, en ese en el que no nos podemos engañar para escupirnos a la cara en qué nos estamos convirtiendo, o qué no hemos dejado nunca de ser, o cuáles son los supuestos teóricos filosóficos, morales, políticos, religiosos que nos hemos creído “a pies juntillas” para justificar la barbarie con normalidad de sofá.

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2 pensamientos en “Un trozo invisible de este mundo

  1. Situación tremenda, agravada con la llegada de la “crisis”, que nos hace volver la cara hacia situaciones que antes no le echábamos cuenta…que trabajen ellos…¿y ahora qué? ¿hay que echarlos, poner las vallas más altas? Sería conveniente que nos quitásemos la venda de los ojos y plantásemos cara a una situación que es insostenible para la Humanidad.
    Besos

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