Veintiocho primaveras

     Veintiocho primaveras la rodean,

veintiocho cúpulas de vida llena.

Sonrisa luce, sonrisa abierta,

de añiles claros y yerbabuena.

 

Veintiocho primaveras mágicas

y redondas,

veintiocho cúpulas que el aire tocan.

Sonrisa luce, sonrisa honda,

de cielos limpios y blancas solfas.

Martha18x24

Minientrada

MIRANDA

El punto está ahí,

ese en el que tu mirada y la mía se cruzan y se encuentran y se aman,

y el oleaje de ojos es tal que el mundo sobra.

Compañera de vuelo de existencia,

mi alguien en el que poder arropar lo más pequeño,

y lo más grande si te empeñas.

En el que poder levantar el cielo con las manos,

saborear las montañas nevadas de tu boca,

y el río alegre de tus besos.

Me duele la existencia del vivir,

y olerte, acariciar tus manitas de niña,

pasear por el jardín,

y regar tu dicha de mujer creciente me apacigua.

Apacigua todo ello el rayo de mi pecho.  Un rayo que cavé con paciencia y sudor,

con lágrimas de estrellas que cada noche recordaban tu aroma de lavanda.

Existencia maldita, dolorosa, bruja sin sentido que solo se soporta con tu nombre.

Miranda para poder seguir, arrastrando cadenas invisibles que no entiendo.

Ni entenderé.

Miranda para amarte, para escudriñar los poros  de tu piel uno a uno.    

Miranda si me muero y me levanto, Miranda tras la muerte, en la muerte y con ella.

Sin ti me sabe a mar la vida, muero mas dejo de existir si marchas.

El tio vivo del estar ya no da vueltas si no empujas mis caballos de colores grises,

respiro hondo y te busco entre la multitud,

y ahí está el punto:

el punto que hace que entienda todo lo demás. Aun sin entenderlo.

Y qué mas da, si estás, Miranda.